La decoración como expresión personal
Cada vez más parejas quieren que su boda hable de ellas. En 2026, las tendencias en decoración para bodas evolucionan hacia un enfoque más emocional, personalizado y sensorial. En Hacienda de Orán, lo vemos reflejado en las elecciones de quienes celebran aquí: no se trata solo de lo que se ve, sino de lo que se siente.
Colores con intención
El color ya no se elige al azar. Tonalidades terracota, verdes oliva, azul lavanda y crema empolvado marcarán la paleta de muchas celebraciones. Colores que conectan con la naturaleza y realzan la luz andaluza de nuestros espacios.
Decoración floral que invitan a romper con las normas establecidas
Las flores se vuelven protagonistas, pero también más libres. Ramos asimétricos, instalaciones colgantes, uso de flores secas combinadas con vivas, e incluso mezclas con frutas y ramas naturales son tendencia. El objetivo: lograr un efecto orgánico, lleno de textura y sin rigidez.
Mesas que invitan a quedarse
Las mesas del banquete se transforman en escenarios de conversación. Mantelerías con textura, vajillas artesanales, cristalería de colores y centros de mesa a ras de plato. Se cuida cada detalle para que cada comensal se sienta parte de una escena irrepetible.
Iluminación que busca emocionar
La luz juega un papel fundamental. Las bodas de tarde-noche ganan fuerza y con ellas, las guirnaldas cálidas, velas flotantes, faroles de hierro forjado y proyecciones sutiles sobre las fachadas de la hacienda.
La esencia en el aire
En Hacienda de Orán, la decoración no impone: acompaña. Cada espacio se transforma para reflejar el alma de quienes celebran. Porque lo importante no es seguir una tendencia, sino que la tendencia se adapte a tu historia.